domingo, 15 de mayo de 2011

Diablo Cody: diario de una stripper

Ella es la guionista de la película "Juno"y por la cual se ganó un Oscar, pero antes de llegar a ese nivel ella tenía un apodo bastante peculiar "Diablo Cody", y trabajaba de stripper en los bares de Minnesota.
Un día tuvo la idea de poner un diario virtual sus anécdotas como bailarina exótica, y aunque no escribe como una Rosario Castellanos o Isabel Allende, logró que su humor ácido y entretenido hiciera que ese blog a modo de diario se convirtiera en un libro.

Es así que salió a la venta "Diario de una stripper" de Diablo Cody. Este no es el primero libro sobre el tema, obviamente, ya antes Jenna Jameson (rubia y frondosa actriz porno) había escrito su paso por las tarimas y tubos pero desde una perspectiva dramática, a diferencia de Cody, quien se burla de ella misma y sus vivencias como en el siguiente fragmento:

Yo no llevaba la entrepierna perfectamente depilada y arreglada como algunas chicas, de hecho, ni siquiera es rosa. Lo mío se parece más a un oscuro y siniestro taco de lengua, de un tono más magullado que sonrojado. Pero pronto aprendí que a nadie le importa lo que tengas entre las piernas. Descuidado, prieto, con piercings, afeitado, menor de edad o distinguido, no deja de ser un coño y vale su profundidad en oro liquido cuando eres una stripper.

Aunque personalmente el libro no me pareció extraordinario, lo cierto es que puede divertirte, además revivió en mi la esperazan de algún día lograr mi sueño dorado: ser stripper en el Golden Palace. Quien sabe y la próxima entrada de mi blog sea parte de mi diario como chica del tubo, por lo pronto, a disfrutar de la lectura, sacar los tacones rojos y aprender a quitarme la ropa.


domingo, 8 de mayo de 2011

Cristina Peri Rossi: Solitario de Amor


La mayoría hemos tenido alguna vez amor al que deseamos obsesivamente; el vecino con el que jugabamos a las escondidas, el compañero de banca en la secundaria, el profesor favorito, el primero novio, en cierto grado se convierten en un amor que nos trastorna, pero hay uno que nos lleva al límite y hace que todas nuestras palabras sean un código que lo describe, y este tema aborda Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941) en su libro Solitario de Amor (1988).

Es la historia de un hombre que enamorado de una mujer impacible como Aida, se obsesiona con ella y narra con la lucidez de un loco cada uno de sus movimientos, expresiones o apariencia. Por supuesto, como todos los que hemos tenido algun "objeto de deseo" describe la sensualidad y la sexualidad de Aida con mucho detalle:

Aida está vestida con su corta malla negra; debajo, nada. Alguno de sus vellos púbicos asoman por el triangulo de la ingle. El tren tiene las luces encendidas.

Y al final de cuentas, como todas esas personas posibles o imposibles que se van de nosotros, nos queda el recuerdo, el juego perdido, un solitario de amor.

sábado, 12 de marzo de 2011

Bon Appétit

El sabor de los higos, su textura
limando y lubricando la lengua, el paladar
los labios, las encías.
El líquido estallido de las uvas
entre los dientes, inundando todo.
El chocolate derretido.
El café, el vino rojo, el pan caliente.
Mi almíbar en tus labios.
Tu sal sobre los míos. [Gula, Amalia Bautista]

Comer es un placer. como lo describe Amalia Bautista en su poema Gula, la sensación que provoca el morder, la delicia de los sabores, la lengua, lo frío, lo caliente constituyen una experiencia de gozo por que las personas disfrutamos comer. Y de pronto...te das cuenta que aquel deleite culinario es comparable con el regocijo sexual, que te despierta la misma satisfacción, que también la lengua desea otra lengua, y que la piel es tan deliciosa como un buen platillo, entonces encontramos que el erotismo y la comida están bastante ligados.

Y sobre este tema existen varios libros, por ejemplo, Afrodita de Isabel Allende, donde encomendada a la diosa griega, espera combinar olores y erotismo en varias recetas, tiene un inicio que te plantea esta unión sabrosa:

Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana


Y por supuesto el famoso Como agua para chocolate de Laura Esquivel, donde está la escena de las codornices con pétalos de rosa, que despiertan el deseo de los comensales.

Entonces, ¿que mejor que disfrutar de un manjar como la comida y el sexo?

Canonicemos a las putas

Ya lo decía Sabines:

Das el placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a las esposas con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos.
Y lo reafirmaba Benedetti:



Y yo como buena parroquiana, dedico las siguientes lineas:

Soy un parroquiano que encendió las velas de tu altar, ofuscado de encontrarte boca abajo en la orilla de la cama, como una gata de lomo arqueado que ronronea contra la almohada. Has perdido el velo, la túnica, ese vestido rojo de santa sin nombre ni iglesia, y yo creo en ti.

Soy devoto de tu imagen, virgen nacarada que se ha girado entre las sabanas y me mira con ojos y senos. Podría arrodillarme, orar, hasta que apartando mis manos me abrieras el cuenco de tu boca y yo bebiera de tu saliva. Pienso que cada secreción de tu cuerpo es liquido bendito, quiero curarme las heridas en el sudor de tus pechos amamantándome con la paciencia de una madre primeriza.

Has dicho “ven” más que una orden, una petición. Tu mano me parece una espiga larga, y yo me acerco, profano, para lavarme los pecados en tu vientre, besar tu sexo, rodar la boca por tus muslos. Cuando te levantas y luminosa atiendes a tu siguiente cliente, eres verdaderamente una santa.

Georges Bataille y el erotismo


Imaginemos a una mujer que con la cabeza sobre el sillón y las piernas extendidas hacia su amante, rompe huevos con el culo.
El amante se masturba intentando rociarle la cara de semen, aprecia el espectáculo, ella moviéndose con placer sobre el blanquillo, sintiendo su forma, su textura lisa en el ano, de pronto, el huevo estalla, brota la clara, la yema, el amante mismo estalla derramando en gotas blancas su frenesí; luego, se deleita probando con todos sus sentidos el huevo pulverizado en las nalgas de ella.

Esto es George Bataille, nacido en 1897 en Francia, considerado un pornógrafo por excelencia. Su novela cumbre se llama "La historia del ojo", donde narra las diversiones excéntricas de dos jóvenes que rompen toda monotonía sexual, e incluyen en sus encuentros huevos, leche, orina, sangre y semen.

Siendo George Bataille un admirador de Sade, se nota en su estilo literario la influencia de éste, acompañado de un toque de surrealismo que adoptó de Breton. Hizo también estudios y ensayos sobre diversos temas, entre ellos la relación del erotismo y sus vertientes.

Antes censurado ahora un clásico de la literatura erótica, es recomendable leerlo, sumergirse un rato en las orgías y el submundo sórdido del sexo descrito por Bataille.

Para cualquiera que le interese leer La historia del ojo, novela donde aparece la escena descrita al inicio de este post, aquí esta el link: http://isaiasgarde.myfil.es/get_file?path=/bataille-georges-historia-del-o.pdf